"¿Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



!SUSCRIBIRSE!

Registra su correo (sin cargo)


Confirme su correo

















 

Decimocuarto Domingo del tiempo ordinario
Leer el comentario del Evangelio por
San Hilario (c. 315-367), obispo de Poitiers y doctor de la Iglesia
La Trinidad, 12, oración final

“No hizo muchos milagros en aquel lugar a causa de su falta de fe”

    Te lo ruego, Padre Santo, Dios todopoderoso, conserva intacto el fervor de mi fe y, hasta mi último suspiro, concédeme que mi voz y mi convicción profunda sean acordes. Sí, que conserve siempre lo que he afirmado en el credo, proclamado en mi nuevo nacimiento, cuando he sido bautizado en el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Concédeme adorarte a ti nuestro Padre, a tu Hijo que contigo es un solo Dios; haz que obtenga tu Espíritu que procede de ti, a través de tu Hijo único.

    Mi fe tiene por ella un excelente testimonio: aquél que declara: “Padre, todo lo que es mío es tuyo, y todo lo que es tuyo es mío” (Jn 17,10). Este testimonio es mi Señor Jesucristo, que es siempre Dios, en ti, de ti y contigo, y es bendito por los siglos de los siglos. Amén.



 
©Evangelizo.org 2001-2018