"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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Vigésimo cuarto domingo del tiempo ordinario

Libro del Exodo 32,7-11.13-14.
El Se√Īor dijo a Mois√©s: "Baja en seguida, porque tu pueblo, ese que hiciste salir de Egipto, se ha pervertido.
Ellos se han apartado r√°pidamente del camino que yo les hab√≠a se√Īalado, y se han fabricado un ternero de metal fundido. Despu√©s se postraron delante de √©l, le ofrecieron sacrificios y exclamaron: "Este es tu Dios, Israel, el que te hizo salir de Egipto".
Luego le siguió diciendo: "Ya veo que este es un pueblo obstinado.
Por eso, déjame obrar: mi ira arderá contra ellos y los exterminaré. De ti, en cambio, suscitaré una gran nación".
Pero Mois√©s trat√≥ de aplacar al Se√Īor con estas palabras: "¬ŅPor qu√©, Se√Īor, arder√° tu ira contra tu pueblo, ese pueblo que t√ļ mismo hiciste salir de Egipto con gran firmeza y mano poderosa?
Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Jacob, tus servidores, a quienes juraste por ti mismo diciendo: "Yo multiplicaré su descendencia como las estrellas del cielo, y les daré toda esta tierra de la que hablé, para que la tengan siempre como herencia".
Y el Se√Īor se arrepinti√≥ del mal con que hab√≠a amenazado a su pueblo.

Salmo 51(50),3-4.12-13.17.19.
¬°Ten piedad de m√≠, Se√Īor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¬°L√°vame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.

Abre mis labios, Se√Īor,
y mi boca proclamar√° tu alabanza.
mi sacrificio es un espíritu contrito,
t√ļ no desprecias el coraz√≥n contrito y humillado.


Primera Carta de San Pablo a Timoteo 1,12-17.
Doy gracias a nuestro Se√Īor Jesucristo, porque me ha fortalecido y me ha considerado digno de confianza, llam√°ndome a su servicio
a pesar de mis blasfemias, persecuciones e insolencias anteriores. Pero fui tratado con misericordia, porque cuando no tenía fe, actuaba así por ignorancia.
Y sobreabund√≥ en m√≠ la gracia de nuestro Se√Īor, junto con la fe y el amor de Cristo Jes√ļs.
Es doctrina cierta y digna de fe que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores, y yo soy el peor de ellos.
Si encontré misericordia, fue para que Jesucristo demostrara en mí toda su paciencia, poniéndome como ejemplo de los que van a creer en él para alcanzar la Vida eterna.
¬°Al Rey eterno y universal, al Dios incorruptible, invisible y √ļnico, honor y gloria por los siglos de los siglos! Am√©n.

Evangelio seg√ļn San Lucas 15,1-32.
Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jes√ļs para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos".
Jes√ļs les dijo entonces esta par√°bola:
"Si alguien tiene cien ovejas y pierde una, ¬Ņno deja acaso las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que se hab√≠a perdido, hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse".
Y les dijo tambi√©n: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¬Ņno enciende acaso la l√°mpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
Y cuando la encuentra, llama a sus amigas y vecinas, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la dracma que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los √°ngeles de Dios por un solo pecador que se convierte".
Jes√ļs dijo tambi√©n: "Un hombre ten√≠a dos hijos.
El menor de ellos dijo a su padre: 'Padre, dame la parte de herencia que me corresponde'. Y el padre les repartió sus bienes.
Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.
Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.
Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.
El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.
Entonces recapacitó y dijo: '¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!
Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;
ya no merezco ser llamado hijo tuyo, tr√°tame como a uno de tus jornaleros'.
Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.
El joven le dijo: 'Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo'.
Pero el padre dijo a sus servidores: 'Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.
Traigan el ternero engordado y m√°tenlo. Comamos y festejemos,
porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado'. Y comenzó la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oy√≥ la m√ļsica y los coros que acompa√Īaban la danza.
Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso.
El le respondió: 'Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo'.
El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,
pero √©l le respondi√≥: 'Hace tantos a√Īos que te sirvo sin haber desobedecido jam√°s ni una sola de tus √≥rdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos.
¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!'.
Pero el padre le dijo: 'Hijo m√≠o, t√ļ est√°s siempre conmigo, y todo lo m√≠o es tuyo.
Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado'".



Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.




Leer el comentario del Evangelio por : San Pedro Crisólogo
¬ęSacad en seguida el mejor traje y vestidlo¬Ľ



 
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